La gallina inventó el marketing. 30 nuevas pistas para triunfar en gastronomía

Ponentes de cuatro países participaron en el segundo Foro Internacional para Emprendedores Culinary Action! Recogemos confesiones, anécdotas y reflexiones que ayudan a confeccionar el dibujo del empresario que invierte con éxito en gastronomía y alimentación.

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Por comentar: llega, para alegría y solaz de los adultos irresponsables, el Porrón Eguna. Y el vídeo

Dic 12, 13 Por comentar: llega, para alegría y solaz de los adultos irresponsables, el Porrón Eguna. Y el vídeo

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Atención amiguitos, llega el Porrón Eguna. Para aquellos osados que afirman que Bilbao es una ciudad aburrida, una actividad y un vídeo genial para desmontar esa premisa absurda.

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Por comentar: ¿Mejor cuanto más cerca? No siempre

Jun 29, 13 Por comentar: ¿Mejor cuanto más cerca? No siempre

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(+60 rating, 12 votes) Cargando… Vale que todos estemos deseosos de verano, de ese sol que se ha empeñado en esconderse más de la cuenta. Vale que necesitemos disfrutar el aperitivo en terraza, haciéndonos los fuertes; sin sombrilla, ¡ea!, que llevo protección 50. Todo vale. Todo menos la falta de decoro/recato. Y es que no llego a comprender, me hace daño al ojo (soy así), no puedo con ese personaje que se te sienta al lado, close to you, o que apoya su axila junto a las gambas de la barra (¡qué culpa tendrán las pobres gambas!), como recién salido de la playa. O como si todavía estuviese en ella. Y repito recién, por esos cuerpos serranos embadurnados en crema; de coco, para más inri y aroma. Sudorosos todos ellos, pies enchancletados con bien de arena, sin camiseta, bañador súper-mega-ajustado, segunda piel, ¡buah! Y cada vez que la canícula me deleita con tal espectáculo, se me corta hasta la mahonesa, y viene a mi mente un artículo de Arturo Pérez Reverte de hace ya unos años. Diré que soy más fan de los artículos de Reverte que de su novela. Y que aquel verano, aquel largo y cálido verano, su reseña semanal en cuestión vinculaba indumentaria con gastronomía, o más bien ciertos hábitos (malos) en el vestir con ciertas actitudes (peores, aún) a la hora de comer. Se me antojó gracioso el relato, quedando grabado en mi subconsciente por numerosas razones. Entre ellas, su título, tan musical y fácil de recordar: “No me pises que llevo chanclas”. También por su contenido, con el que comulgaba (y comulgo) totalmente, de principio a fin. Hoy puedo afirmar que es atemporal, que hay cosas que no cambian, por muy europeos que nos sintamos. Reverte presenta un país de pandereta con esa ironía tan suya, relatando su experiencia en dos situaciones muy diferentes en las que tuvo el honor de compartir espacio con varios de los referidos pepepiscinas; la primera, degustando unas manitas de cerdo en salsa de...

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Por comentar: ¿Son los Gin&Tonics la señal de que se avecina el apocalipsis?

Jun 04, 13 Por comentar: ¿Son los Gin&Tonics la señal de que se avecina el apocalipsis?

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Uno que es leído y viajado, siempre recuerda esa enseñanza extraída de los libros de Historia. Mientras los bárbaros entraban hasta la cocina los romanos se entregaban a placeres decadentes y miraban para otro lado. Así es como caen las civilizaciones, entre banquetes y orgías y refinamientos excesivos. Y digo esto porque me preocupa el barroquismo y el manierismo que se está aplicando en los últimos años al Gin&Tonic. Bilbao es un ejemplo palamario. Hemos pasado en dos décadas del Gin&Tonic de Gordon con tónica Schweppes (porque no había otra cosa) a sofisticadas copazas en las que lo raro es encontrar algo que beber. Jardines flotantes, fruterías en remojo, tiendas de chuches sumergidas. Aguas tónicas que las bebes y te repite el pepino (con perdón) durante días. Ginebras que para destilarlas tienen que matar a unicornios y sacrificar a vírgenes suicidas. Sólo falta que nos pongan un reproductor mp3 en la copa con música chill out, o que salgan del vaso serpentinas y confetis. ¡Ah, no! , de eso no nos queda, que se los han gastado todo en las fiestas de cumpleaños de los hijos de la ministra ma-to. El Gin&Tonic preparado es la primera señal de que el mineralismo va a llegar, y se siente, si no les pilla preparados. Por eso, y porque también en el mundo del G&T hay un desierto intelectual palmario se agradece que haya señores como Fran Ceacero, del Bar Bernardo otorguen una justificación y una historia a sus preparados. Que no vendan humo, en definitiva. Y por eso nos gusta, por eso y porque se trabaja sus G&T. En su carta se puede uno encontrar (gracias, don Javier Serrano, por ilustrarnos) de todo, desde lo más clásico a lo más vanguardista y rupturista, y ver la preparación y escuchar sus historias hacen que uno vuelva a recuperar la fé en la coctelería. Es probable que llegue un día de estos el fin del mundo, de eso hablábamos el otro día la sinpar Vitelli y môi, pero...

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Por comentar: las gildas de la herriko de Mungia, sencillamente apoteósicas

En mi afan de encontrar la mejor gilda del mundo (una misión muy delicada), voy de taberna en taberna catando gildas, acompañadas de txakolis, cervezas y, en ocasiones, de marianitos rojos… Me da igual Gipuzkoa, Araba, Bizkaia, allende los mares o incluso lejanas galaxias, tengo que cumplir mi misión a toda costa. En este caso estaba fuera de servicio, no me dejé caer en esta taberna en misión oficial; el azar y la casualidad me llevaron de la mano y pusieron al alcance de mi escaner un palillo insertado en una anchoa de gran calidad, dos piparras Euskolabel y dos aceitunas manzanilla rellenas de anchoa, arropadas por una vinagreta exquisita con el punto ideal de acidez… Gulpssster, delicia pura. Sólo os digo que terminé la bandeja… Visita obligada. (Eneko reportando desde la línea del frente, que se note que estás...

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Por comentar: muy recomendable y económico el menú de Pad Thai (Madrid)

Muy recomendable y económico (¡menos de 9 euros!) el menú de Pad Thai, el restaurante tailandés de Paseo del Prado 40, en Madrid. Sobre todo el satée (pechuga de pollo asada con salsa picante de cacahuete) y, de segundo, el curry panaeg de pollo o el pad thai (tallarines de arroz) con gambas; acompañado de arroz blanco o arroz de verduras.  (Ana Laballo) ver ubicación Paseo del Prado, 40; 28014 Madrid 91 420 09...

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Por comentar: qué buena la tortilla de la Cafetería del Ensanche (Bilbao)

Son muchos quienes sostienen que la inventó el general Tomás de Zumalacárregui durante el sitio de Bilbao (¿dónde, si no?), para mantener en pie al ejercito Carlista. Pero bien podría haberla ideado Merlín, Robert Houdin, Ted Annemann, Doug Henning, Uri Geller o David Copperfield. La tortilla de patata requiere un poco de arte, pero tiene mucho de magia. Cómo pueden combinar tan bien huevo, patata y cebolla (por favor, Capel, mejor con cebolla); de un modo tan delicioso, con la misma armonía que lo hacen el cielo, el mar y la tierra. La sencillez es la esencia abracadabrante de esta preparación que en Bilbao tiene varios santuarios, entre los que figura la Cafetería del Ensanche, la de Kepa Landa. Allí, en Henao 12, en un local elegante, forrado de madera y bien cuidado, la tortilla se sirve a destajo (lo que permite degustarla templada, en muchas ocasiones), sabrosa, sin cuajar del todo y con buen sabor. Una apuesta segura, la antítesis de esos tortillones gruesos y resecos que merecen el apelativo de “tortilla de madera”. Ni desleida, ni apelmazada. Eso sí, la calidad tiene un precio, y en esta cafetería-restaurante (que también presume de bacalao, rabo de buey, buenas carnes y guisos caseros) el pincho, ni grande ni pequeño, se despacha a 1,90 euros. Con café solo, el desayuno sale a 3,40; con crianza (y es que aún nos gusta el vino, desde el mediodía), a 3,60. Lo dicho, no es el local más barato de la zona, pero sí es un valor seguro. (Igor...

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Por comentar: ¿Mejillón en salsa de tomate de Angulas Aguinaga? Mejor bajo al bar…

(+10 rating, 2 votes) Cargando… Estaba yo pensando en apuntarme al programa de Fundamentos de la Cocina Española de la sucursal madrileña de Le Cordon Bleu, por aquello de terminar de pillar el punto al arroz, al punto de nieve y a la bechamel, cuando reparé en el precio de matrícula y reserva de plaza: 4.450 euros del ala, por ser yo. !Hala! Sumé a eso las juergas, las resacas y los gastos de alojamiento de tres meses en el Foro y concluí: mejor sorprendo a mi pareja con una bandeja de “Mejillón en salsa de tomate” de Angulas Aguinaga, presentado con disimulo en una ensaladera de mi propiedad, al tiempo que cuento (a mi esposa) cuánto tiempo he invertido en limpiar los moluscos lamelibranquios, ligar esa salsa a base de … Etcétera. En eso estaba ayer, mientras abría una botella de Viña Albina Fermentado en Barrica (90% viura y 10% malvasía de Rioja, de 2010, Bodegas Riojanas; a un paso de la sequedad y aspereza del fino) y esperaba a que el plato se templara tras pasar dos tandas de 150 segundos en el microondas, cuando vi en la cara de mi partenaire la primera mueca provocada por el mal sabor de alguna pieza. Luego, yo mismo experimenté esa sensación, mastiqué mejillones un tanto duros, tiesos en demasía, aparté cáscaras rotas, deseché uno cerrado, topé con alguna molesta piedrita… y llegué a una segunda y definitiva conclusión: no merece la pena acercarse a la cámara de congelados para comprar estos mejillones. Si no quieres limpiar y ligar salsa, mejor bajas al bar. Sugiero.  (cuchillo) El autor: CUCHILLO Es el pequeño de los Cubillo Brothers. Nació en 1991, en el mismo Bilbao, es más de salado que de dulce y acostumbra a disociar, con lo cual cambia de apariencia física con frecuencia. Como Robert de Niro antes de rodar Toro Salvaje, pero a lo tonto, por la cara. Él es más de toro tataki. Aprendió pronto que Dow Jones no es un cantante, le incomoda...

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Por comentar: el quatre quarts, sólo si es con mantequilla

Pese al anquilosamiento de la en su día revolucionaria nouvelle cuisine, Francia aún nos tiene reservados algunos placeres gastronómicos. Incluso sus supermercados ofrecen productos distintivos que merece la pena adquirir. Hasta en el estante de repostería industrial. Uno no tiene siempre ánimo de bajar a la pastelería para comprar un sublime croissant francés, crocante y sápido, así que acostumbra a tener a mano una barra de quatre quarts, el bizcocho de origen bretón elaborado uniendo mantequilla, huevos, harina y azúcar a partes iguales. Excelente para acompañar mi café solo. Una gozada para mi pequeña Eneritz, quien acostumbra a embadurnar las rebanadas con Nutella. Si bien le diré una cosa, apreciado lector; el cuatro cuartos sólo merece realmente la pena cuando incluye mantequilla, lo cual incrementa su PVP. Muchas marcas ofertan a prácticamente mitad de precio barras bretonas sin mantequilla, la mayoría de las veces mazacotes bastos y secos, mucho más terrosos, con peor sabor y textura. Yo no las recomiendo. En absoluto. Quatre quarts sí, pero sólo con mantequilla....

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Por comentar: con el café del bar, ponga en la mesa galletas La Luarquesa

Si hablamos de convites, el mejor acompañamiento para el café es aquel que se sirve en bares como el Sasibil de Vitoria-Gasteiz, donde a diario se procuran pequeñas porciones de bizcocho casero para endulzarnos mínimamente, que la vida está sobrada de amarguras. El resto de bares y similares se contenta con ‘regalar’ galletas industriales de tristura y sapidez variable, caramelos, pequeñas magdalenas industriales, minúsculas chocolatinas (las mejores, las de chocolate negro) e incluso gominolas. De todo hemos dejado abandonado intacto en la mesa o mostrador de turno. Un detalle a agradecer, en todo caso, incluso siendo conscientes de que en ocasiones lo más recomendable es no comerlo, para no mancillar la satisfacción de una buena infusión. Bien sea por la escasa calidad del agradecido complemento, o por la falta de maridaje. No ocurre igual en el Bar Jaime de Bilbao, casi al final en la Gran Vía de Don Diego López de Haro, donde en el platito se deposita una sabrosa y sencillísima galleta tradicional de La Luarquesa, casa asturiana, fundada en 1896, que utiliza en su elaboración harina de trigo, mantequilla, azúcar, huevo, avellanas y sal; nada de jarabes, dextrosa, gasificante, aromas… Vaya, igual es así de sencillo hacer las cosas ricas. Tome nota la competencia, que nos está anestesiando el paladar con tanta química y tanto artificio. (Igor...

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Por comentar: el Restaurante Ein Prosit Bilbao satisface más con descuentos

Aprovecho para comentar mi primer bono de Oferplan, el cupón de descuentos del periódico El Correo. Fui a comer con Pato al alemán de Bilbao y cada uno puso 20 euros de bote, pues en total el cupón costaba 39,90 y se supone que descontaba desde los 67. Nos ubicaron en una cómoda mesa, nos atendieron estupendamente y como la bebida era una jarra de cerveza de medio litro Löwenbräu per cápita, Pato pidió al poco otra ronda aparte, pues se quedaba seco. Empezamos con una vistosa tabla de embutidos teutones, con rodajas de mortadelas, cabeza de jabalí y morcilla con lengua (14 en la carta), entre otras viandas frías riquísimas que iban de maravilla con la birra y con los panecillos variados que nos sirvieron en una cestita. Luego llegaron tres sabrosas salchichas (se supone que wiener con queso, pero poco queso capté) guarnecidas por unas estupendas patatas fritas de sartén que siguieron satisfaciéndonos y que mojamos con las mostazas de los frascos de la mesa. El plato fuerte, el remate, fue el codillo asado al horno (14,5 en carta, también los ofrecen cocidos al mismo precio pero con otra guarnición), que nos hizo salivar y no nos decepcionó: tierno por dentro, durísima su piel tostada, y acompañado de puré de patatas y berza alemana. Yo acabé con el hueso en las manos, chupándolo a modo. De postre había para elegir sorbete de mandarina, que elegí yo y estaba aparente, y Pato una apetitosa tarta de manzana alemana que llaman Apfelstrudel (a 6 euros en la carta del Ein Prosit) y que me pareció una suerte de hojaldre de pantxineta con manzana caliente por dentro y abundante nata por fuera. No quisimos café y nos conformamos con el chupito de licor del cupón, un contundente Schnapps. Cuando oferten otro bono del alemán, lo compraré. (ahorra comprando bonos, Óscar Cubillo) web del restaurante ver ubicación Plaza del Ensanche, 7; 48009 Bilbao (Bizkaia) 94 424 13...

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Por comentar: palmeras de chocolate de Onenak

Si tiene la desgracia de verse obligado a pasar un buen puñado de horas en el hospital de Cruces, en Barakaldo (Bizkaia), nuestra recomendación es no incrementar su desazón comprando una palmera de chocolate en la muy cercana “pastelería artesana” (y bombonería y panadería, dicen) Onenak. Pese a que ya ha comenzado el otoño metereológico, aún no estoy resfriado y encuentro insípido ese trozo de hojaldre con cobertura marrón. Su textura es terrosa, arenosa, el posgusto invita al empalagamiento y el chocolate carece de cualquier atractivo. Nada afinado, ni intenso, ni sápido, carece asimismo de toda personalidad. ¿Intrascendente? Peor; genera un recuerdo negativo. No es plan de pedir que por 1,45 euros nos haga soñar, que cada bocado nos haga sentir un figurante en el clip de ‘California gurls‘ (momento musical protagonizado por Katy Perry en LQCDM, ¿recuerdan?), pero sí hay que exigirle que no nos haga más penoso el paso por el hospital. Que estamos delicados, hombre…...

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